Thursday, June 27, 2013

Adiós bonita, adiós.

Y ya me toca decir adiós a estos dos gran años que hubiera querido que durasen para siempre. Y parece que hayan pasado muchos más años desde aquel día que entré, emocionada y con muchísimas ganas de empezar el curso y, sin embargo, tampoco siento que haya cambiado tanto.
Ahora a empezar de nuevo en un sitio desconocido, esta vez no conoceré a absolutamente nadie. Además tengo una hora de trayecto (La buena noticia es que ya tengo tiempo para leer cada día). Pero a mí me da igual, incluso aunque me haya recibido una señora muy antipática que me ha echado un sermón sobre que el bachillerato de artes no es el idóneo para mi grado aunque esté de moda mientras me miraba pensando (Porque sí, sé qué pensaba tss) que se me iban a comer ahí dentro. PUES SE EQUIVOCA SEÑORA ANTIPÁTICA. Yo voy a ir al año que viene, me voy a mezclar con esa fauna salvaje de raritos y voy a soportar mis dos horas diarias de viaje. No voy a llorar aplastándome contra el cristal cada mañana cuando pase junto a la escuela, lo prometo. 
Vale, igual me estoy pasando de melodramática pero es que, tras lo que he visto hoy, hace falta mucha vocación para meterse ahí dentro.

Monday, May 20, 2013

Viaje en el tiempo

¿Y si me atreviera a pensar por una vez todo lo que quise olvidar?

Me sentaba cada lunes en aquella silla pesada frente al escritorio de cristal. Me hacía preguntas pero ¿Cómo contarle el vacío que sentía en mí? Ese letargo continuo; soledad, tristeza y aburrimiento mezclados en una adolescente demasiado inmadura cuya vida le sabía a poco. Necesitaba acción, drama, no me conformaba con disfrutar los detalles de la vida: necesitaba sufrir. Y, aunque lo suelo relacionar o justificar con las circunstancias, lo cierto es que yo sola lo busqué.

Sólo buscaba formas de retarme, de sentirme viva, de oír la alarma de mi consciencia en una monótona y recta vida en la que todo lo que hacía siempre era como tenía que ser: ni mal, ni tampoco demasiado perfecto. Ocho años con la mismísima media en clase, mismas amistades, ni una bronca en casa ni en clase... pero tampoco nada en lo que sobresaliese o que me apasionara, nadie en quien confiar, absoluta soledad en casa.

Y supongo que exploté, aunque sin ruido. El caos vino después, poco a poco.

Monday, April 15, 2013

Sombras chinas

La Luna de repente nos habló:

"Creced menguantes, me gustaría saber

si esta ciudad tiene más luz.
¿Por qué no hacéis por mí,
fotografías por las esquina de Díos,
y así tendréis mi admiración?".
Y empezó aquel rumbo incierto...





Y la Luna nos dio el premio
e hizo un flash para lo nuestro.
Y sí, debería ser posible,

y lo demás, tan solo un cuento.