Friday, August 31, 2012

J'ai du mal à être normal


De los creadores de “No tengo amigos en mi pueblo” llega: “Gente extraña que no sabe hacer amigos”. Y no, esa gente extraña no soy yo.

Todo empezó una soleada mañana de agosto. Día 22, para ser exactos. Una chiquilla  muy feliz (Aunque, todo hay que decirlo, con un dolor de muelas matador) pasaba el rato en el mar de L’Aveyron, que de mar tiene lo mismo que el de Caspe. El caso es que estaba ella con cuatro amigos (Sí, cuatro, admirad mi poder social. Nada que ver que sean dos y dos hermanos y primos entre ellos) saltando al agua, en bomba, como toda la vida, desde una plataforma y una chiquilla un poco alejada hacía saltos chupichachiguays de piruetas. Hubo una vez que se le cruzaron los cables a la chiquilla y le dio por hablarnos. Esta fue la conversación:
- ¿Sabéis hacer la doble rueda con salto lateral?
-  Ehm… no.
- ¿El pingüino?
- Ehm… no.
- Y… entonces ¿Qué sabéis hacer?
- Ehm… ¿Nada?
- ¿Nada? Pero ¿Cuántos años tenéis?
- 17
- Ah… vaya.

Muy fan de la forma de hacer amigos de esa chica, pero más de la forma de empezar conversación. Creo que a partir de ahora la cogeré y a la mierda con los protocolos de saludos.
Pero tranquilos, pequeños nuevos amantes de la chica que, por cierto, se llama, muy adecuadamente, Océane; sus peripecias no acababan ahí. Resulta que luego pretendía enseñarnos todo eso ¿Perdón? Yo, que me sé tirar de cabeza y da gracias. Pues tonta de mí al final me convenció de hacer el pingüino, que es tirarse de cabeza con las manos en la espalda, lo cual veo muy estúpido, pues no puedes usarlo más que donde cubre una barbaridad. Y aún pretendía que me tirase de pingüino de lado (Lo cual he auto-denominado, la foca) insistiendo una y otra vez. Pretendía convencerme diciendo que al principio, cuando no sabes, hace bastante daño. La última cosa con la que nos deleitó fue con un “¿Te cuesta nadar?” (T’as du mal a nager?) a mi amiga tras una carrera que hicimos de relevos. 
Pero la pingüino no fue el único ser extraño ante el que tuvimos que enfrentarnos. Por la tarde, cuando volvimos a la plataforma, dos chavales más mayores tirándose con volteretas empezaron a reírse de nosotros. Lo hacían a broma, pero se reían de nosotros. Y soltaban frases que no termino de entender, como “Una chica en el agua, qué raro”. Y a mi pobre amiga, que parece que le tocó su día de suerte ayer, le dijeron cuando iba a subir “¿Te cuesta subir?” (T’as du mal a monter?). Pero como nos empezamos a reír ahí mismo no osaron decir más estupideces.

Y hasta ahí mis peripecias por el lago de Pareloup.

Friday, August 24, 2012

Vacaciones de verano para tiiiii


Mi apasionante estancia en La Bonaurie (Aveyron, Midi-Pirenée, France, Europa, Planeta Tierra, Universo, Unicornio).
Cada verano y navidad (y si los planetas se alinean en zigzag, semana santa) vengo a mi amado pueblo francés a ver a mi familia paterna. Todo el que me conoce sabe lo divertidísimo que estar aquí, con las vacas, los bichos, mi abuela hablando de libros escritos por curas fanáticos, jugando al parchís día y noche… ¡Yuhu! Así que este año, he decidido hacer amigos, que yo siempre he sido muy sociable y ya es hora de que esta gente lo vea; porque mi familia debe pensar que soy una rarita ultrahipermegasuper-tímida.
El primer paso, bastante importante, es buscar dónde puede haber gente de aproximadamente tu edad. Fiestas del pueblo, bien. Baile de abuelos, mal (No significa que yo vaya a bailes de abuelos con la esperanza de encontrar amigos ¿Eh?).
El siguiente, tras visualizar un grupo, es acercarte y saludar. Si son majos, problema resuelto, si no lo son, buscas otros. Y si no te responden y pasan de ti, no desesperes, le pasa a más gente de la que parece (No es que de mí pasaran como la mierda la primera vez que lo hice ¿Eh?) y basta con buscarte otros amigos para ir a pegarles una paliza *carita sonriente*

Si sigues sin encontrar a nadie, siempre puedes pedirle al bueno de tu papá que te lleve con la hija de su prima, que tiene tu edad. Teniendo en cuenta que hace 10 años que no la ves, corres el riesgo de encontrarte ante una choni drogadicta asesina de gatitos. Aún así, decides arriesgarte,  porque te la juegas a tope y, al fin y al cabo, igual asesinar gatitos no es tan malo como lo pintan.

PD: Mi conciencia me obliga a aclarar que al final han resultado ser, tanto ella como su hermano, buena gente, simpáticos y amantes de los gatitos. De hecho tienen tres y no los matan ni maltratan (O eso dicen).

Monday, August 20, 2012

Pausa

Lo prometo, en cuanto venga de Francia hago un post (Que moderno suena eso) sobre Pineta, Francia y hasta sobre unicornios voladores si hace falta.