Mi apasionante estancia en La Bonaurie (Aveyron, Midi-Pirenée, France, Europa, Planeta Tierra, Universo, Unicornio).
Cada verano y navidad (y si los planetas se alinean en zigzag, semana santa) vengo a mi amado pueblo francés a ver a mi familia paterna. Todo el que me conoce sabe lo divertidísimo que estar aquí, con las vacas, los bichos, mi abuela hablando de libros escritos por curas fanáticos, jugando al parchís día y noche… ¡Yuhu! Así que este año, he decidido hacer amigos, que yo siempre he sido muy sociable y ya es hora de que esta gente lo vea; porque mi familia debe pensar que soy una rarita ultrahipermegasuper-tímida.
El primer paso, bastante importante, es buscar dónde puede haber gente de aproximadamente tu edad. Fiestas del pueblo, bien. Baile de abuelos, mal (No significa que yo vaya a bailes de abuelos con la esperanza de encontrar amigos ¿Eh?).
El siguiente, tras visualizar un grupo, es acercarte y saludar. Si son majos, problema resuelto, si no lo son, buscas otros. Y si no te responden y pasan de ti, no desesperes, le pasa a más gente de la que parece (No es que de mí pasaran como la mierda la primera vez que lo hice ¿Eh?) y basta con buscarte otros amigos para ir a pegarles una paliza *carita sonriente*
Si sigues sin encontrar a nadie, siempre puedes pedirle al bueno de tu papá que te lleve con la hija de su prima, que tiene tu edad. Teniendo en cuenta que hace 10 años que no la ves, corres el riesgo de encontrarte ante una choni drogadicta asesina de gatitos. Aún así, decides arriesgarte, porque te la juegas a tope y, al fin y al cabo, igual asesinar gatitos no es tan malo como lo pintan.
PD: Mi conciencia me obliga a aclarar que al final han resultado ser, tanto ella como su hermano, buena gente, simpáticos y amantes de los gatitos. De hecho tienen tres y no los matan ni maltratan (O eso dicen).
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