Necesito darme un pequeño empujón para ver que, a veces, tengo que ser yo la que lo intente y no siempre los demás los que me lo dejen todo listo para que, en el último momento, yo remate.
Porque aunque a veces nada sale como tú quieres, se pueden hacer verdaderos milagros si de verdad lo intentas.
Y tras ese comienzo (En el que parezco profunda y todo), vayamos a lo importante de verdad. Que no es que sea más importante, pero sí de lo que venía yo a hablar.
Yo sabía que cuando uno llega a los 12/13 años se le revolucionan las hormonas y todo eso y que llega inevitablemente a la adolescencia. Sabía que había gente que se volvía completamente tonta, sí. Pero lo que no tenía ni idea era que cuando ya la mayoría van madurando, otros empiecen su adolescencia a los 17. Lógica no tiene, pero yo conozco a más de dos que les ha ocurrido esto.
Tampoco sabía que a esa edad uno se puede volver gilipollas de la noche a la mañana sin ninguna causa (aparente) y también es un hecho.
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