Tengo una promesas pendiente y yo sin saberlo. Menos mal que cuando tengo que estudiar encuentro cosas productivas que hacer como leer mi propio blog entero. He aquí la prueba del delito: unicornio cliqueable
Sí, la entrada sobre Pineta tampoco la he hecho pero no hay prisa. A una mala la hago el verano que viene y parece que es de este año (guiño guiño pereza hasta para inventar excusas).
Bueno, hablemos pues de unicornios voladores. Quizá alguien se ha preguntado alguna vez de dónde me viene esa fijación por lo unicornios; pues bien, no tengo ni la más remota idea, ni un mísero recuerdo de cuando empezó. Creo que tenía 15 años y cabe la posibilidad de que tuviera algo que ver con la película de Despicable me, pero quizá fue al revés y vi la película porque me gustaban los unicornios.
Llegados a este punto he asumido que no importa cómo empezó, sino lo que es. Que no es na, en verdad. A todos nos gusta un animalito mucho mucho ¿No? Pues a mí los unicornios. Y si son voladores, pues más, y punto.
Me voy, soñad con unicornios revoloteando por vuestro cuarto. Si os roban algo, o matan a algún ser vivo, decid que no los he mandado yo.
No comments:
Post a Comment