Me ha llevado un rato mirar cada una de las obras que Kumi yamashita (Los nombres japoneses siempre me hacen gracia), sobre todo las de sombras. Porque consigue hacer la sombra de una silueta perfecta con tan solo un papel, arrugándolo. O con dos huecos en la madera conseguir la sombra de una persona entera... y muchas más cosas que aún me siguen alucinando un poco, la verdad.
Aunque al final, las cosas que me sacan mayores sonrisas suelen ser las más simples del mundo.
Dadme una rebanada de pan prácticamente sin tostar (Pero crujiente), con un poco de crema de speculoos encima o, en su defecto, mermelada de mora y me tendréis a vuestros pies.


